lunes, 11 de junio de 2012

EXTRA. THE WALL - THE RAGE

“Suddenly I feel the need to wake up”

“The wall” es del tipo de canciones que me gustaría componer en un futuro. Una canción que habla de la auto superación personal, algo de lo que voy a explayarme a gusto en esta entrada luego. Una canción que define perfectamente la lucha constante a la que las personas tan sensibles como yo nos vemos sometidas diariamente. Recuerda un poco al “Fighter” de Christina Aguilera.

Respecto a la grabación de dicha canción no hay mucho que decir. La he grabado en apenas unas horas porque estaba deseando publicar esta entrada con tal de decir muchas cosas, aún tengo que aprender a ser más paciente, algo que me cuesta mucho. El resultado de la grabación es bastante penoso y dista mucho de cómo me la imagino en realidad, con una base más rock, pero con una cámara de fotos y un programa básico de internet para mezclar tampoco se puede esperar mucho. Pero bueno, así os podéis hacer una idea de hacia el tipo de música al que me gustaría orientarme.

Pero vamos directos a lo que quiero hablar. No pretendo hacerme la víctima toda la vida ni ser un pelmazo con el tema del bullying, pero realmente no puedo evitarlo. Porque cuando uno llega al instituto y a la primera semana ve el panorama que hay allí montado, no se da cuenta realmente de cómo su vida va a cambiar por completo.

Cuando uno ve su nombre escrito en paredes del instituto o incluso del pueblo junto a la palabra maricón.

Cuando a uno le dicen barbaridades como que de grande se le chuparé a mi propio padre y me gustará, que se la chupo al profe de mates porque saqué un 10, o te repiten 100 veces seguidas en un período de una hora de clase, como si fueran un robot sin cerebro al que se le ha estropeado el botón de repetición: “Tio, tendré que ponerme un tapón”.

Cuando la pandilla de skaters populares te insulta en alemán porqué escuchan Rammstein y rock and roll del duro, aunque probablemente no sepan que la música es algo que nace de sentimientos profundos de denuncia social y no de las ganas de pasar el rato…

Cuando esa misma pandilla de entendidos de la vida te lanzan como basura literalmente de su club de alquiler donde se reúnen, tras haberte invitado a entrar porqué de madrugada pides chocolate para fumar al cual estás adicto en parte gracias a la inferioridad que te han hecho sentir, y burlarse un poco de ti en el club mientras te invitan amablemente a cerveza y te señalan como catetos los posters de tías desnudas que tienen diciéndote: “¿A qué mola?” Y tú ya cabreado acabas lanzando la lata de cerveza vacía contra la mesa y los tíos se ponen del rollo: “Tío, ¿qué has hecho? los vecinos se van a cabrear” y entonces unos cuantos te cogen y como he dicho, literalmente, te lanzan por la puerta de entrada a un metro de altura del suelo. Luego tú te vas a llorar a la esquina de la calle de atrás por qué lo último que te apetece es volver a tu casa, y mientras estás allí tirado en el suelo solo y encima sin un porro con el que poder aliviar tu dolor, los del club que por alguna razón saben que sigues allí, vienen a visitarte de vez en cuando durante las 2 horas que has estado allí llorando tirado, y se van riéndose para decir algo imagino así como: “Tioos, que el maricón sigue allí”.

Y cuando las consecuencias de todo ello es volverte loco, plantearte que seguramente irás al infierno y pasarte un año de tu vida recluido en casa, viendo a tus padres impotentes sufriendo por ti…

¿Rencor???

NO

¡RABIA!

Pero como yo considero que soy un hombre de verdad, utilizo mi rabia de manera positiva, creando cosas, escribiendo, componiendo, cantando o simplemente soñando… no haciendo daño, burlándome, o criticando a los demás…  

Panda de insensibles, cada vez os tengo menos miedo, GET READY por qué:

I’M BACK TO KICK YOUR ASSES!